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Ovarios impresos en 3D

Las vicisitudes de la tecnología: un día infecta los ordenadores de todo el mundo durante un ciberataque global y al otro desarrolla sistemas computacionales que crean un órgano, una extremidad, lo que sea que salve vidas.
Ovarios impresos en 3D
20 de mayo de 2017 - 11:25

Con un tipo de gelatina en lugar de tinta, un grupo de investigadoras logró imprimir el armazón de un par de ovarios artificiales que fueron implantados en hembras de ratón esterilizadas.
El resultado fue sorprendente, pues la estructura de los ovarios permitió el funcionamiento normal del proceso reproductor, desde la división celular hasta la ovulación y pasando por la activación hormonal.
Tras aparearse con machos, los ratones esterilizados lograron parir ratones completamente sanos a los que pudieron amamantar.

ovarios impresos en 3D
El equipo de científicas estadounidenses se planteó cómo devolver la capacidad de parir a ratones hembra de laboratorio a las que les habían extirpado los ovarios. Apostaron por la impresión en tres dimensiones de la estructura ovárica con la esperanza de que el organismo hiciera el resto del trabajo.

El primer paso fue elegir el material con el cual imprimir los ovarios artificiales. Al estar formados por tejidos blandos, tuvieron que descartar la mayoría de las tintas usadas en impresión 3D.

La otra alternativa era algún hidrogel que, una vez impreso, fuera lo suficientemente maleable y poroso como para que interactuara con los tejidos internos del animal. La respuesta la encontraron, según se relata en la revista Nature Communications, en la gelatina.

Partiendo del modelo estructural de los ovarios de los roedores, las investigadoras probaron diversas combinaciones de impresión. Jugando con la matriz de impresión de cada capa de gelatina y el ángulo, lograron una combinación que ofreció tasas de éxito cercanas al 100 por ciento tanto en los experimentos in vitro como in vivo.

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*Fuente: Nature.

“En estos casos, lo que se hace ahora es extraer una porción de la corteza ovárica antes del tratamiento para evitar la radiación”, explica la investigadora Irene Cervelló a la revista científica Nature Communications.

Las científicas esperan que si el experimento logró funcionar con roedores, quizá en el futuro pueda funcionar con mujeres y así curar un mal que les impide tener hijos e incluso podría servir como mecanismo de prevención del fallo ovárico precoz.

 

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