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“Matar por placer”: El trastorno se basa en la historia de vida de la persona, explica neuropsicóloga

La neuropsicóloga Fanny Monges explica que este tipo de parafilia “está muy vigente”. El caso reciente de la condena de una pareja por asesinar a un joven “por placer sexual” plantea la pregunta: ¿A qué se debe este trastorno?

A 40 años de prisión. Isaías Raúl Torres (27) y Gisselle Eliana Millen Otto (27).

“Matar por placer”: El trastorno se basa en la historia de vida de la persona, explica neuropsicóloga
22 de septiembre de 2017 - 09:12

Esta semana fue condenada a 40 años de prisión una pareja que asesinó a un joven ‘por placer y excitación sexual’.

La neuropsicóloga Fanny Monges afirmó en contacto con La Unión R800 AM que se trata de un trastorno de la sexualidad humana que está muy vigente. “Se está viendo mucho y permanentemente aparecen en consultorios”, detalló, añadiendo que esta anomalía afecta a la vida de integrantes de la familia, matrimonio, niños o terceras personas, los cuales se encuentran en peligro, como le sucedió al joven Agustín Bogado, asesinado por una pareja ‘por placer’.

Expuso que el desarrollo de este trastorno derivado de las parafilias puede deberse a la crianza, a factores sociales y culturales, a abusos sexuales, a un estilo de vida en el que en la familia no se han tenido en cuenta principios o valores sexuales. Afirmó que dentro de la familia donde los padres también cometen este tipo de conductas ayuda a que esta anomalía se desarrolle. “Básicamente este trastorno tiene raíz en la historia de vida de la persona que lo padece”, especificó.

Monges afirmó que el castigo a una persona por placer sexual para ella “no es un caso nuevo”, pero que ahora se llegó al extremo de haber un asesinato y tomó estado público.

Indicó que estos trastornos se desarrollan, en la mayoría de los casos, cuando las personas son menores de edad, por lo que cuando se observa a un niño o adolescente con conductas sexuales que anormales, como tocar a otro menor en sus partes íntimas o maneja un lenguaje sexual adulto (que no es lo mismo que educación sexual), ya debe ser “motivo de alerta e indicador principal para tratamiento”. “Es un problema de la sociedad”, expuso.

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