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Los peligros de no lavar las sábanas

La cama es un espacio donde, además de dormir, se come, se comparte tiempo con mascotas o se tienen relaciones sexuales, por lo que puede ser el nido de una gran cantidad de enfermedades. A continuación, las claves para un descanso saludable.

Las sábanas que permanecen varias semanas sin lavados son un caldo de cultivo de gérmenes. / Foto: Shutterstock.

Los peligros de no lavar las sábanas
30 de enero de 2017 - 22:44

La cama es ese espacio acogedor donde cada persona pasa gran parte de su vida (por lo menos 49 horas por semana si se duerme siete horas por noche), pero, ¿cúan higiénico es el lugar de descanso? Siempre es placentero dormir en una cama recién hecha, pero no todos consideran necesario lavar las sábanas con frecuencia.

Lisa Ackerley, especialista en higiene, reveló al periódico británico Daily Mail que, si no se lavan las sábanas semanalmente, las personas que duerman en esa cama se estarían exponiendo al riesgo de contraer serios virus e infecciones. “Piensen en todas las cosas que uno hace en la cama”, cuestionó Ackerley. Además de ser el lugar donde se duerme, la cama muchas veces se convierte en la superficie de trabajo o estudio, el espacio para comer, tener relaciones sexuales, apoyar ropa o incluso el sitio de descanso de las mascotas.

“Dependiendo de las actividades para las cuales se use la cama y también lo limpio que esté uno cuando se acuesta (y del hecho de si se usa ropa de dormir), la cama puede estar bastante más sucia de lo que pensamos, causando un daño en nuestra salud”, advirtió la especialista.

Gérmenes, bacterias, hongos y virus

El humano tiene todo tipo de bacterias y hongos en su cuerpo que no atentan contra su salud y son necesarios, pero la cama es un gran lugar para que estos se reproduzcan, principalmente si se tiene en cuenta toda la humedad que se acumula en la cama al dormir, la saliva, el sudor, las células de la piel y todo lo que ingresa, desde comida a partículas de materia fecal por no higienizar las manos.

Comer en la cama o tener mascotas son dos prácticas que atentan contra la higiene de la cama. / Foto: iStock.

Una bacteria de este tipo que se puede propagar en las sábanas es la Staphylococcus aureus, que se encuentra comúnmente en la piel humana o en la nariz de una persona sana. Enfermedades tales como infecciones de la piel o heridas, infecciones del tracto urinario, neumonía y bacteriemia (infección del torrente sanguíneo) pueden desarrollarse si estas bacterias entran en el cuerpo. Estas bacterias se juntarán muy fácilmente en sábanas que no son lavadas por varias semanas y pueden causar infecciones en heridas o pequeños cortes en la piel de la persona que duerma en esa cama.

Pie de atleta

Si algunas de las personas que duermen en una cama (en el caso de una matrimonial) tiene pie de atleta, al ser una infección altamente contagiosa, lo más probable es que inmediatamente padezca la afección. Inclusive, si la persona está bajo tratamiento necesita pensar bien en dónde puede haber dejado su marca esa bacteria y limpiarlo todo, incluyendo ropa de cama, alfombras, toallas, medias y calzados.

En este caso, se recomienda lavar las sábanas a una temperatura alta para eliminar los hongos en el lavarropas. Con bajas temperaturas no solo no se eliminará sino que es probable que se esparza.

Infecciones por hongos

Cualquier persona puede contraer una infección causada por un hongo en la piel, con solo dormir en una cama con sábanas sin lavar. Esto puede causar problemas en los pliegues de la piel donde se puede alojar humedad. La cama es un gran nido para tales levaduras. Para evitarlos, alcanza con lavar las sábanas con frecuencia y con aguas a altas temperaturas.

Virus

Cuando una persona tiene un resfriado o una gripe (u otro tipo de enfermedad viral) necesita lavar y cambiar la ropa de cama con mayor asiduidad para proteger a quienes duerman en esa cama y no agravar el propio estado de salud. El virus se extiende tanto por el estornudo como por el contacto boca a boca, por lo que los tejidos sucios en la cama tienen que evitarse a como dé lugar. Es necesario no apoyar los pañuelos sucios sobre esas superficies.

Ácaros del polvo

Los ácaros del polvo (Dermatofagoides pteronyssinus) son organismos microscópicos que se alimentan esencialmente de piel muerta, razón suficiente para que las sábanas, sillones y alfombras sean su ámbito preferido. Si bien no transmiten enfermedades, sí pueden causar problemas alérgicos.

En el excremento de estos organismos, existe una enzima que provoca alergias que pueden llevar a condiciones como el asma y la rinitis. Según los médicos otorrinolaringólogos, esto puede causar sinusitis y también problemas de oído.

Se estima que los seres humanos arrojan alrededor de 10 gramos de piel al día, por lo que la cama aloja una gran concentración. Incluso se cree que el 10% del peso de una almohada de dos años de edad puede estar compuesto de ácaros del polvo y sus excrementos. La solución es dejar la cama ventilando el mayor tiempo posible antes de volver a armarla, expuesta a la luz solar el mayor tiempo posible y, obviamente, lavar con frecuencia las sábanas.

Las claves de una cama saludable

1. Primeramente, deshacerse del polvo. Ventilar correctamente la habitación y limpiar cada tanto ​​el colchón y edredón es muy importante.

2. Usar protectores de almohada y de colchón es una práctica común, pero sumamente necesaria para dormir en una cama limpia. Una buena idea es rociar las telas con desinfectante.

3. Lavar la ropa de cama por encima de los 60 grados centígrados. Esas temperaturas acaban con todas las bacterias, pero, con telas más delicadas, se recomienda una temperatura más baja y rociarlo con spray desinfectante luego. Las bacterias crecen mejor a la temperatura corporal del humano, por lo que un lavado de 30 o 40 grados no hará efecto o empeorará las cosas.

4. Lavar sábanas y pijamas una vez por semana o más asiduamente.

5. Tomar un baño antes de dormir e ingresar en la cama siempre con las manos limpias.

6. Si se comparte cama con mascotas, es útil conseguir una manta para que se acuesten y que sea lavada cuanto menos una vez a la semana.

7. Si alguien está enfermo, se debe intensificar la limpieza y lavar la ropa con más frecuencia.

Con información de Infobae.

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