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Corea del Norte amenaza a Estados Unidos tras nuevas sanciones

El régimen de Kim Jong-un advirtió que no abandonará su programa nuclear pese al endurecimiento de las sanciones y amenazó con poner a Estados Unidos “en la situación más difícil que haya vivido jamás”.

Kim Jong -un sonríe junto a los planos de un nuevo misil intercontinental. / Reuters.

Corea del Norte amenaza a Estados Unidos tras nuevas sanciones
13 de septiembre de 2017 - 10:39

Corea del Norte advirtió este martes que no abandonará su programa nuclear pese al endurecimiento de las sanciones y amenazó con poner a Estados Unidos en la situación más difícil que haya vivido jamás, según palabras de su embajador en Moscú, Kim Hyong-jun.

“Si las fuerzas enemigas cuentan con que vacilaremos y cambiaremos de posición por estas sanciones, se trata de una gran ilusión”, dijo Kim, según la agencia de noticias Interfax.

Otro diplomático norcoreano advirtió de que Estados Unidos está en el camino de la confrontación militar con Pyongyang y dejó claro que las nuevas sanciones aprobadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) no distenderán la situación.

Kim Jong-un observa un artefacto nuclear en compañía de sus asesores. / Foto: AP.+

“Las sanciones y la campaña de presión del régimen de Washington para destruir por completo la soberanía y el derecho a existir de la República Popular Democrática de Corea está llegando a un nivel extremadamente imprudente”, dijo Han Tae Song, que representa a Corea del Norte en Ginebra.

Han repitió en la Conferencia de Desarme de la ONU las advertencias de Pyongyang sobre que Estados Unidos pagaría un “precio justo” y “sufriría el mayor dolor” por presionar para aumentar aún más las tensiones.

“En lugar de tomar la decisión correcta con un análisis racional sobre la situación en general, el régimen de Washington finalmente opta por la confrontación política, económica y militar”, añadió.

Según Han, el programa nuclear es una forma de autodefensa contra las amenazas estadounidenses y las maniobras militares. Así mismo, sostiene que Washington tendría que acabar con su política hostil para resolver la crisis.

Corea del Norte responde así a las sanciones aprobadas el lunes por el Consejo de Seguridad de la ONU tras el último ensayo nuclear de Pyongyang.

Estas tienen el objetivo de interrumpir las principales fuentes de ingresos de Pyongyang prohibiendo las exportaciones de textiles y las transferencias de dinero de trabajadores norcoreanos expatriados.

También limitan el suministro de petróleo a Corea del Nortedesde el 1 de octubre por tres meses a 500.000 barriles y desde el 1° de enero de 2018 y por un año a dos millones de barriles. Además, restringen la provisión de crudo a los niveles actuales y prohíben por completo el suministro de gas natural.

Rusia y China apoyan estas medidas pero también abogan por alcanzar un acuerdo según el cual Estados Unidos y Corea del Sur abandonarían los ejercicios militares a cambio de que Pyongyang frenase su programa nuclear y de misiles. Según China, el objetivo de las sanciones debe ser que se reanuden las negociaciones sobre el programa atómico del país asiático.

Datos sobre las importaciones de petróleo por Corea del Norte y sus principales exportadores, entre 2012 y 2016. / Foto: AFP.

Las sanciones por sí solas no resolverán el problema, señalaba hoy un editorial de la agencia oficial china Xinhua. Las opciones de que Pyongyang ceda tras las últimas sanciones son“tristemente escasas” mientras que las posibilidades de que haya nuevos ensayos nucleares y de misiles son “desesperanzadoramente altas”.

Es tiempo de que algunos países, sobre todo Estados Unidos, tomen una posición “realista y amplia”. La Casa Blanca pasó de la “paciencia estratégica” del presidente Barack Obama al “estrangulamiento estratégico” con Donald Trump. En la medida en que rechaza el compromiso diplomático, su Administración repite un error que han ido heredando un presidente estadounidense tras otro, añadía el editorial.

La falta de confianza hace muy difíciles unas negociaciones. Estados Unidos envía “señales contradictorias”, criticaba. El secretario de Estado, Rex Tillerson, afirma que su país no busca un cambio de régimen y subraya las presiones pacíficas, mientras que Trump parece inclinarse por un ataque militar. El juego del “poli bueno y el poli malo es contraproducente”, sentenció el texto.

“Washington tiene que pasar de la política de aislamiento al diálogo, pues toda presión que Corea del Norte no sea capaz de aguantar podría derivar en una catástrofe nuclear”.

Corea del Sur, por su parte, dio la bienvenida a las sanciones considerándolas una “seria advertencia” al régimen que demuestra el compromiso de la comunidad internacional de no tolerar el desarrollo de armas nucleares en el país, según senaló hoy el Ministerio de Exteriores surcoreano en Seúl.

La decisión constituye “una seria advertencia a Corea del Norte, porque mediante sus provocaciones sin miramientos solamente aumenta su aislamiento diplomático y la presión económica”, añade el texto.

Japón destacó el hecho de que el Consejo de Seguridad aprobara “una resolución fuerte” de forma unánime y rápida, indicó el primer ministro, Shinzo Abe. Las sanciones muestran la decisión de elevar la presión a un nuevo nivel para que Corea del Norte cambie de rumbo, añadió.

 

Con información de DPA.

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